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Historias y protagonistas del expansionismo catalán

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Desde fa temps, en el periódic catalá Levante, el catalaniste Josep Lacreu Cuesta mos oferix diariament ‘La paraula del dia’, ahon colpeja al llector en un sabolicot de valenciá y catalá. Este home, que seguix cumplint l’estratagema ideá per el fascisme filológic dels expansionistes catalans del 1900, te més corfes que les tartugues y més dinés que roschil. Res ha cambiat desde’l temps del PPSOEU. Com a proba d’astó, ahi tenen vostés l’artícul publicat en 2002, y que mos pot aprofitar pera l’otony o ivern d’este 2017.

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Orgullós pardal de venguda, el sardaner Josep Lacreu Cuesta du desde’l temps de les chapes donant pato en el seu paper de sollim de paella de la llengua. En dinés y bon teque, te les bolchaques tan unflaes com la pancha ¿Dasta cuant el poble valenciá mantindrá als samarros catalanistes?

El divino Josep Lacreu

Ricart G. Moya

(publicado en el Diario de Valencia, 10 de Marzo de 2002)

Desde hace 20 años, un funcionario llamado Josep Lacreu es el escorchador o desollador oficial del idioma valenciano. Desde su despacho en la Conselleria de Cultura ha facilitado la introducción de léxico, morfología y sintaxis del Institut d’Estudis Catalans en los diccionarios y gramáticas que le encargaba la Generalidad del PSOE y, al ser tan eficaz, el PP lo mantuvo en la poltrona para que siguiera su labor. Lacreu es un fósil viviente, como el celacanto, de aquellos tiempos del Cipriano en que, “desde la perspectiva institucional” (frase orgástica para Lacreu), urdían maldades contra la Real Señera o el título de Reino. De sus cerebros y nuestros impuestos salían vejaciones toponímicas como llamar a nuestra territorio La Comunitat, Levante, País o Mediterrània, mientras santificaban al Principat de Catalunya en los textos escolares.

En Lingüística se llama ruido al conjunto de elementos que interfiere el proceso de comunicación, y a Lacreu le proporcionaron cacerolas para aturdirnos, ya que en sus diccionarios y gramáticas (Generalidad-Bromera) introduce como valenciano todo tipo de basura léxica catalana y los arcaísmos que dicta el IEC: perruqueria, amb, tipus, ensems, lloure, cap de setmana, aviram, drapaire, plenar; emplenar, boletaire, xaia, noi, monjo, rellotge, efa, gaire, al voltant, soc a València, etc.

Los poderosos de antaño tenían enanos escorchadores a sueldo para torturar con arte al enemigo, y a Lacreu se le encargó la misión de arrancar lentamente, sin piedad, la epidermis a la lengua valenciana. El solito, según pregona el díario catalán Levante, “ha hecho ya todo el trabajo de la Academia” (24-02-02); pero no crean que Lacreu es un solitario chulocojones, pues le ampara todo el catalanismo histérico-místico del PPSOEU, siendo prototipo de blando valenciano que propaga la catalanización a cambio de un sueldo, ¿o lo hace gratis? Eco del IEC, Lacreu rechaza los matices léxicos y morfosintácticos extraños al catalán. Así, la frase “gavinet pera escorchar este abre” está en idioma valenciano, mientras que “ganivet per a escorxar aquest arbre” está en el catalán que impone Lacreu ¿Diferencias mínimas? De acuerdo, pero existen, aunque desprecien “abre” por ser creación valenciana del XVII, y “escorchar” o “gavinet” por aparecer en el XV; en realidad se condena todo lo que obstruya la catalanización, pero el “abre” valenciano está ahí: “la fulla en lo abre” (Ballester: Ramellet, 1667); “tocá en este abre” (Gonçales, R.: Sacro Monte Parnaso, Valencia 1687); “del Turia, de abres tot ell ben rodat” (Ros, Carlos: Paper graciós, 1740); “abre tan ple de cacau” (Coloqui de Tito y Sento, 1789); “com el tronc de un abre” (Conversacions de Saro.1820); ”D’abres de riu la plantá no fases en el secá” (Aforismes rurals en catalá, traduits al valencia, 1853); “de mal abre, males rames” (Escrig: Dicc. 1887); “se deixará vorer un abrerio grandisim” (Alarcón, V: El tenorio de Alsabares, Elig 1892); “me tallaren els abres” (Serrano, A.: Una sublevació en Jauja, Elig 1896).

Lacreu engaña al propagar, por ejemplo, que la catalana ‘maduixa’ es valenciana, siendo más papista que el papa Corominas, pues el etimólogo catalán recordaba que “fraula, fraular fraulera” son las voces valencianas y, añadía, de probable origen mozárabe. Opuesto al “ruido” de Lacreu existe el proceso de “desambigüización”; p.ej., en valenciano tenemos “escorchar, escorchador” con la acepción de desollar, desollador; y “matarife” y “matader”, como derivados del verbo valenciano “matar”. Un “escorchador” o “escorchaor” puede arrancar pieles o cortezas de árboles, pero no sacrificar pollos en el “matader, mataero”, según las variables dialectales del idioma valenciano. La voz “matarife” estaba arraigada entre estos profesionales de habla valenciana a principios del XX y, aunque Corominas sugiere que es arabismo de origen desconocido, sólo se documenta a partir del XIX en las lenguas peninsulares. El sustantivo matadero oscilaba entre la apócope y la supresión valenciana de la “d” intervocáIica: “matader: donde se mata y desuella el ganado” (Escrig 1887); “arribara al mataero sinse por” (Bernat, Ll.: El terreno, 1894); “en fi, al mataero” (Escalante, Eduart: Matasiete, 1884); “que n’hia en lo mataero“ (Liern: La mona de Pasqua, 1862)

Los diccionarios de Lacreu reflejan la morfología que impone Catalunya, sin respetar la “ch” clásica: “m’ha deixat tot escorchat (…) viva escorcharen / gran fetillera (…) fon escorchat, per mig serrat (….) com no escorchá“ (Roig, Jaume: Espill, 1460); “escorchat com Sent Berthomeu…,lo cuyro que havia escorchat” (Esteve: Liber, 1472); “escorchant un gran cervo… escorchaven” (Martorell: Tirant, 1492); “escorchador“ (Exulve: Praeclarae artis, 1643); “de escorchats tenim lo nom” (Fiestas Inmaculada, Valencia, 1663, p.342); “es escorchat“ (Tormo, B.: Relació que fa a Thomás. 1769). “Escorchar: desollar. Escorchador: desollador” (DRACV, 1997) ¿Lo ven? Existía frontera morfológica y semántica entre los “escorchar, escorchador” valencianos y los “escorxar, escorxaires” catalanes, el francés “écorcher”, italiano “acorza”, el antiguo gallego “escouchar”, etc..

En su Vocabulari de barbarismes (Generalitat, 1995), Lacreu está hecho un espadón machote y prohíbe las grafias de la voz reloj en valenciano, imponiendo el arcaísmo “rellotge” con la “t” de marras que, casualmente, es la forma catalana actual. El sustantivo valenciano, desde el XV se sin­gularizó con variables consonánticas, especialmente con la sonora nasal “n” donde el catalán sitúa la “t” sorda: “relonges, per rodes, cordes” (Roig, Jaume: Espill, 1460); “relonge” (Vinyoles: Obres en lahor de Sta. Catherina, 1511); “perfets relonges” (Pineda: Sentencia, 1561); “relonger“ (Pou: Thesaurus, 1575); “rellonger mestre de fer rellonges” (Exulve: Praeclarae, 1643); “lo relonge del estudi” (Const. Universitat Valencia, 1655); “rellonche de plata” (Mulet: Bib.Nac. Ms. Infanta Tellina, h. 1660); “relonche de arena” (ACV. Ms. Melchor Fuster, h.1680); ”senyalada en lo relonge” (Mas: Sermó S.Vicent, 1755); “relloncher: relojero” (Rosanes: Voc. val.1864); “el rellonche” (Millás: Els microbios, 1884); “relloncher” (Choguet valenciá estrenat en Eldorado, Bar­celona 1901);”els tals rellonges” (Gadea: Tipos, 1908); “rellonge, rellonger” (Dicc. RACV, 1997).
Usando plural mayestático, el divino Lacreu dice a sus admiradores del diario catalán Levante que: “nos mostramos moderadamente tolerantes”. Chulapón gendarme del PP contra la barbarie blavera, nos perdona la vida y, sacrificándose, no tiene inconveniente en seguir dándonos pienso compuesto del Institut d’Estudis Catalans a los valencianos, con el aplauso del PP y un buen sueldo del erario público.

N.B. Es incomprensible. Han pasado 15 años desde lo escrito en 2002, y ningún partido político en el poder ha alzado un dedo contra el fascismo expansionista catalán; más bien han hecho lo contrario. Siguen los mismos comisarios idiomáticos con el total apoyo de los políticos descuideros y miserables. La persecución al valenciano y español sigue con más fuerza y más dinero público. Nadie va a hacer nada y, como somos sanch d’horchata desde hace siglos, nos estamos diluyendo en un muladar de ignominia y falsedad.