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¿Fulminará VOX a fétidos parásitos como Escola Valenciana?

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Está la sociedad valenciana tan empozoñada por el parasitismo catalanista que haría falta una regeneración política desde cero, sin sucios transfugas e inútiles escombros ni primadonnas del PP, PSOE, CS, Compromís, etc. Se tiene que limpiar el estiercol de los endiosados catalanistas que controlan y vampirizan todo. Hasta ahora, nuestros políticos sólo han buscado robar y colocarse, sobornando con subvenciones a la prensa y entidades anexionistas para tener cierta impunidad, pero han robado y prevaricado tanto… ¿No nos engañó CS al aprobar la existencia de À Punt, monstruo insaciable de € cuyo única finalidad es catalanizarnos?

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La Generalitat de Oltra quema impuestos para que el catalán Información de Alicante ofrezca seis páginas para implantar el catalán, las cuatro barras, etc. Esta basura es utilizada por los maestros inmersores para lavar el cerebro a los niños valencianos. Al suprimir las tradicionales páginas publicitarias de prostitución, los ingresos de esta prensa catalana son compensados por publicidad institucional… en catalán.

En la lejana infancia escuchaba a mi madre, la sinyora Seli (Araceli), conversar con las vecinas: la sinyora Peransa, les germanes Cullerotes (eran de Cullera), la sinyora Micaleta, Visantica la sabatera, Trini la fornera, Amparito la dotora, etc.; y, en aquella verborrea sin fin, una palabra se me quedó grabada: grup. El sust. aparecía en frases como ‘La chiqueta menuda de Blaya ha agarrat el grup y s’aufega!. La bacteria Corynebacterium diphtheriae podía provocar la muerte, de ahí el terror que causaba entre los padres, según recogió Escrig: “grup: difteria, enfermedad que principalmente ataca a los niños y les ahoga” (Escrig: Dicc.1887), y el filólogo Fullana: “grup:…difteria” (Fullana, Lluis: Vocabulari valenciá, 1921). El sust. es exclusivo del idioma valenciano, no de cualquier otro del mundo. De ahí mi sorpresa cuando ayer, al vacunarme de la gripe, observé un gran cartel con la lista de enfermedades que necesitan vacuna; y allí, en texto que la Generalitat de l’Escola Valenciana ofrece como valenciano, sólo figuraba difteria.

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El valenciano ‘grup’ (cast. y cat. difteria) está prohibido por el fascismo filológico catalanista de la Generalitat y los miles de maestros inmersores que engañan al pueblo con organizaciones parásitas como Escola Valenciana (Imagen tomada del cartel de vacunas de la Generalitat, en falso valenciano, del ambulatorio de ADESLAS en la calle Pablo Iglesias de Alicante, antes calle de Onésimo Redondo)

Me informaron que lleva unos dos años a la vista del público, y que no protesta nadie, ¿nadie? Claro. Es comprensible, la gente supone que son palabras valencianas; y de afianzar la farsa se encargan colectivos como la miserable Escola Valenciana, previa subvención con nuestros impuestos. La citada chusma de maestros inmersores y sus palmeros intimida las ciudades con vergonzosas algaradas y cursets a favor del falso valenciano, el anexionismo catalán y las cuatro barras, vilezas ampliamente publicitadas como actos épicos por los diarios catalanes Levante e Información. Es lo más alejado de una epopeya. Lo único que pretenden es favorecer la implantación del fascismo expansionista catalán hasta Orihuela. Apacentados por los comisarios inmersores, haciendo creer que su colaboracionismo miserable es nacionalismo valenciano, empuercan la mente de niños y padres.

A los millares de vociferantes robots conducidos por comisarios del fascismo expansionista catalán les da igual que prohiban el valenciano ‘grup‘ e impongan difteria, palabra válida si el cartel estuviera en español o catalán ¿Ustedes han visto a esta pandilla de pretenciosos farsantes de Escola Valenciana clamar contra el catalán de À Punt o las cuatro barras o los mapas de esa nazi Cataluña que se come hasta Orihuela? Jamás protestarán de los catalanismos, pues son colaboracionistas. En Cataluña ya no saben qué premios otorgar a este parásito ejército de mequetrefes del expansionismo: Escola Valenciana, Premi Nacional de Cultura de la Generalitat de Catalunya, 2006; Premi col·lectiu Francesc Macià de Catalunya, 2009; Premi Important del Levante-EMV, 2009, empresa catalana; Creu de Sant Jordi de Catalunya, 2010; Premi Canigó de Catalunya, 2010, Premi Martí Gasull de la Plataforma per la Llengua de Catalunya, etc.

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En el cartel de vacunas distribuido por la Generalitat, el valenciano pallola es suplantado por el catalán xarampió. Este es el idioma que defienden a gritot histéricos los subvencionados farsantes de Escola Valenciana.

A los de Escola Valenciana les gusta, y no protestarán jamás de que la Generalitat de la Fallera Cantimplora sustituya el valenciano pallola per el catalán xarampió, castellanismo moderno del catalán del siglo XIX. En idioma valenciano figura pallola siglos antes; p.e., en Jacint Morla: “estava ple de pallola” (BUV. Morlá: Ms. 666, c. 1649), o en los diccionarios: pallola: sarampión” (Ros, Carlos: Dicc. 1764, p. 176). La desvergüenza de esta gentuza que nos quiere liberar de Valencia y España no tiene límite; así, nuestro clásico vocablo pigota (esp. viruela), lo bloquean y sustituyen por el catalán verola. A los matarifes idiomáticos de la Generalitat les da igual que el médico real Jaume Roig, coetáneo de Joanot Martorell, escribiera: “semblant mal, pigota” (Roig: Espill, 1460); o los latinistas barrocos: “peste de pigota” (BRAH, ms. Dietari Porcar, 11 de giner 1613), o en el moderno valenciano de Alicante: “la pigota negra” (El Tio Cuc, nº 128, Alacant, 1917, p.3), etc.

Los solemnes hipócritas de Escola Valenciana sólo buscan dos objetivos: más subvención y más catalanización del indefenso pueblo valenciano ¿Será capáz VOX de librarnos de esta pesadilla infernal que nos humilla y destruye? De los demás partidos no esperamos más que lo conocido: engaño y corrupción.

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Cartel de vacunas distribuido por la infame Generalitat, donde el val. pallola es suplantado por el catalán xarampió. Este es el idioma que defienden a gritos los colaboracionistas de Escola Valencia.