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En valenciano, ‘horchata’; en catalán, ‘orxata’

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Desesperados por aumentar ventas e impactar al indefenso pueblo, la empresa Polo de Alboraya no duda en dar cabida al chascarrillo castellano del oro y la chata, escrito en catalán, pues en valenciano tenemos el cultismo ‘horchata’, del latín hordeata. Si los valencianos tuviéramos orgullo y dignidad no compraríamos productos catalanizados

En las remesas de jubilados del Imserso que alegran Benidorm siempre hallamos al rústico ilustrado por iluminación etílica, sea Emerio, pastor de cabras manchego, o el casero Pantxiko que ha dejado las vacas en su caserío junto al Txindoki. Siempre hay quien, tras ingerir brebajes alcohólicos y emitir flatulencias de rigor, se pone serio, guarda segundos de silencio ante el variopinto auditorio y, solemnemente, anuncia la noticia: “¡Creo que he descubierto qué quiere decir Benidorm!”. Los demás, con ojos velados por motivos obvios, ni responden; pero el buen hombre, ilusionado, explica que significa “Ven y duerme”. Esta payasada de etimología popular aplicada a un topónimo complejo es similar a la de los gamberros que, por 1950, comenzaron a propagar el chascarrillo de que la voz ‘horchata’ nació de una anécdota en 1238: “cuando una joven dio a probar una bebida blanca y dulce al Rey de Aragón Jaime I, quien complacido por su sabor, preguntó: «¿Qué’s aixó? (¿Qué es esto?), y la joven respondió: ‘Es llet de chufa’, a lo que el rey replicó: ‘¡Aixó no’s llet, aixó es or xata!’ (¡esto no es leche, esto es oro, chata!)».

Dejando trapaceras y pedestres historietas de tertulias desenfadadas y la Wikypedia, lo cierto es que ‘horchata‘ es voz valenciana que pasó a otras lenguas con las lógicas variables morfológicas. Quien estudió el tema fue el etimólogo Corominas. Tras analizar la documentación existente en port., esp., occ., it., fr. y dialectos marroquíes, anotaba: “más bien parece ser un mozarabismo, quizá de origen valenciano… quizá no sea aventurado admitir una procedencia mozárabe, y en especial del mozárabe de Valencia, tanto más cuanto que en el árabe de Marruecos…”1. El sabio advierte “que en mozárabe… sería fácil de explicar la ch” (Ib.) De todas formas, poco importa si del latín hordeata nació primero el valenciano horchata o el italiano orzata que, por cierto, nunca empleó ‘chufa‘ en su elaboración, sino almendra. Lo lógico es que del valenciano pasara a otros territorios de la Corona de Aragón e incluso a Roma, cuando el Papa y la mayoría de cardenales eran valencianos, y la lengua de César Borja se escuchaba en el Vaticano. Incluso ante León X, hijo de Lorenzo de Médici, se representaba la comedia Serafina, donde la protagonista y su criada Dorosia sólo hablaban valenciano (y así consta en la obra renacentista). Y la variante norteafricana no sorprende en un territorio que abarcaba de Marruecos a Estambul, donde el valenciano formaba parte de la lingua franca de entendimiento común en el Mediterráneo. Es significativo que, en el palacio del Gran Turco en Constantinopla, Cervantes pone en boca del protagonista una enumeracíon de lenguas importantes y, entre ellas, “las melosas valenciana y portuguesa” (Cervantes: La Gran Sultana, 1615). Lógicamente, también figuran la italiana, la española…, pero no la catalana.

El fascismo filológico expansionista ha logrado inculcar entre los valencianos el dogma de fe de que ninguna palabra valenciana debe ser igual a otra castellana o española, salvo que también sea homógrafa a otra catalana. Es decir, nosotros podemos decir ‘casa’ porque también es voz catalana; pero las valencianas horchata y chufa están prohibidas y, en su lugar, hay que usar las catalanas orxata y xufa o xufla.. Esta arbitrariedad fascista no se aplica contra los anglicismos, galicismos o italianismos. En todos los idiomas en contacto, como son el valenciano y castellano, el trueque léxico no era en un solo sentido; así, por ejemplo, en castellano son de origen valenciano barraca, panoli, baladre (DRAE), paella, cantimplora, fideo, barranco (de barranc), rábula, etc. Esta última la volvió a poner de moda Jiménez Losantos en septiembre del 2018, al tomarla de un artículo de Rubalcaba. La usaba continuamente, hasta que alguien le comunicó que la voz rábula era valenciana siglos antes de pasar al castellano y catalán, por lo que Losantos dejó de usarla: “rábula” (Esteve, J.: Liber, 1472).

horchata-chufa
Dos valencianos, con la heladera en la espalda, venden horchata de chufas por la nueva plaza de la Cibeles, aún sin adoquinar. Dibujo del 1780.

La horchata de chufa se popularizó en el Madrid del 1700 por los valencianos que, voz en grito, la vendían por sus calles: “Sale un valenciano… el comerciante de chufas” (Bib. Histórica de Madrid, Ms.184-M. Fin de fiesta, con motivo de la entrada de Carlos IV, 1789). La literatura costumbrista de sainetes, comedias y entremeses de Ramón de la Cruz o Luis Moncín solía incluir la figura del horchatero valenciano, con sus estridentes gritos de ‘¿Voleu horchata?¿Quí vol béurer horchata?’, por las plazas matritenses. Recuerdo que en el Archivo Histórico de Madrid, donde se custodia la mayor colección de manuscritos teatrales castellanos del XVIII, me sorprendió las referencias a los horchateros que, desde el Reino, viajaban a Madrid. A modo de ejemplo recordamos el manuscrito ‘Las valencianas’ del prolífico Luis Moncín, con enredos y situaciones cómicas de un grupo de ellos que estaban hartos “de ser comerciantes de / chufas, y agua de cebada, / pues es tan grande en Madrid / de valencianos la plaga / que no hai (sic) esquina ninguna / que no tengan ocupada” (AHM, ms. Tea. 1-161-33). Hay que reconocer que el dramaturgo intentó ser veraz en los nombres de Querol, Jusep(e), Chimo, Vicenta, etc.; mezclando algo de valenciano en el texto: “Chimo, saca la dolsaina, y tu el tabalet (…) zaraguells amples” (ib. ff.7r., 17 r.). En el último folio del sainete hallamos la firma del censor Lorenzo Igual de Soria, que autorizó la representación del 20 de agosto de 1793, aunque la obra pudiera ser del 1770. Hay otros opúsculos paródicos que criticaban la presencia en Madrid de tanto horchatero:

los encamisados del Reyno de Valencia, obligando por la calle a tantos transeuntes, y por las tiendas a infinidad de oficiales y aprendices a que refresquen sin gana, y a veces sisándolo, como hacen algunos orterillas2, que fingiendo salir a orinar al portal inmediato, guiñan el ojo al valenciano que les da el refresco repentinamente” (Anónimo: Representación de los jumentos de Madrid que…, 1788, p.23).

En la misma obra, mediante prosopopeya, los jumentos de Madrid piden que ordene a los valencianos que no usen la cebada, “en gran perjuicio de nuestras panzas, contentándose con la orchata de chufas, porque las produce su tierra, y si quieren hagan algun almodrote de sus tramusulos” (Representación, p.28). El anónimo escribe voces sin cuidado ortográfico o tal como las oye, o cree oírlas; p.ej., escribe ‘orterillas’ sin -h; y “tramusulos” era la penosa castellanización del valenciano “tramusos”. También vemos ‘orchata’, sin la -h que transmitió el probable mozarabismo derivado del latín ‘hordeata’. En otras páginas se critica el excesivo añadido de líquido: “sus inocentes aguas, no obstante que las chufas suelen ser mas claras de lo justo” (Rep. p.37); y a los “valencianos, publicando a gritos su repetido qui beu ei? qui vul beure?” (Rep.p.57), torpe grafía que igualmente altera en otras deficientes transcripciones: “el vocinglero algarábico de qui voll veure?… qui veu per ei?” (ib., pp. 67, 75). El autor da pistas sobre las primeras horchaterías establecidas en Madrid, “porque han multiplicado en puestos lo que se ahorran en gritos, y con la creciente de la orchata de chufas logran…” (Rep. p.67). Hay que prevenir que estas obras populares no mostraban gran preocupación por la ortografía, y lo mismo escribían haber que aber o haver, de ahí que esta “orchata” sin -h es como el verbo valenciano escrito ‘veure’ , con v-, en el manuscrito; pero la palatal africada sorda -ch- (probable mozarabismo, según Corominas), era tan penetrante al oído que sí la reproducen los textos. El culto Mesonero Romanos, cronista de la Villa y Corte, recordaba a nuestros horchateros en Madrid:

horchatera
Gómez de la Serna destacaba la dignidad de las valencianas que servían horchata en Madrid: “La horchatera era un tipo de valenciana digna, que casi no entendía de bromas, aunque sí de amabilidades, de insinuaciones, de preocupación porque el cliente… Uno no conoció a esas horchateras que vió Doré, vestidas con un traje regional, con largos pendientes de filigrana, una flor en el pelo. Eran garridas, limpias, de zapato blanco, media blanca y bata de percal blanco, estampada de flores y festoneada con…” (Gómez de la Serna: La sagrada cripta de Pombo, 1924). El dibujo corresponde a la visita de Gustavo Doré a una horchatería hacia 1872.

«un valenciano ligero y frescachón… Llamábase Vicente Rusafa, y era natural de Algemesí… dijo adiós por un año al Miguelete y se vino a colocar un puesto de horchata de chufas por bajo de la torre de Santa Cruz» (Mesonero Romanos: Escenas matritenses, 1839)

Y el posromántico Bécquer:

…en Madrid los valencianos… durante el estío nos refrescan el estómago con la horchata … el despacho de horchata de chufas … tres o cuatro lindísimas valencianas pálidas, morenas, y de grandes ojos negros, que templan y previenen el excesivo enfriamiento que pudiera producir el abuso de la horchata” (Bécquer: Escenas de Madrid, 1870)

La enumeración de testimonios literarios siempre muestra el tándem valenciano-horchata, sean escritores españoles o extranjeros; así, el erudito barón Charles Davillier quedó embelesado por la limpieza de las “chuferías” y las jóvenes vestidas de valencianas que, con brazos desnudos y cintura arqueada, servían horchata de chufas:

…dans des quartiers plus élégants, ce sont les chuferías valenciennes… Les rafraichissemenls sont servís par de jeunes valenciennes. qui portent le gracieux costume national. Pendant quo nous prenions nos verres d’horchata de chufas, Doré eut le temps de dessiner une de ces valenciennes. grande fille aux bras nus et a la taille cambrée” (Davillier: L’Espagne, Paris, 1874, p.582)

En esta actividad que ocupaba desde al labrador de chufas en Alboraya al vendedor de horchata en las ciudades españolas, sólo hay presencia valenciana. Aquí no encontramos gallegos, castellanos, catalanes, andaluces, etc. Nos queda, pues, analizar la documentación valenciana sobre estas palabras que el fascismo expansionista catalán ha prohibido, gracias al engaño del PP, PSOE, Ciudadanos, Compromís y alguna otra entidad reptante. Queda la esperanza de VOX, aunque sospecho que no tienen interés en el problema del expansionismo catalán, que basa en la lengua su propósito; eliminando el valenciano y el español.

Y los valencianos, ¿mo escribían este sustantivo?

valenciano: ‘got d’horchata de chufes

catalán: ‘vas d’orxata de xufles

castellano ‘vaso de horchata de chufas

La documentación que sigue se ha resumido y tomado del ‘Diccionari Históric del valenciá modern, 2019‘. Está en Internet y es gratis, por si algún horchatero de Alboraya quiere retomar la dignidad que antaño tuvieron sus antepasados. Por cierto, la grafía ‘chufa, chufes‘ —no la ‘xufla‘ amparada por la Fallera Cantimplora y los Pantxicos de la AVLL—, es la valenciana, y también está ampliamente documentada en el DHIVAM 2019, no en el impreso del 2006:

horchata –cultisme valenciá en h– etimológica, del lletí hordeum > hordeata (en cat. tenen el barbarisme orxata, derivat del vocable valenciá). Feta en chufes d´Alboraya, els horchaters la dugueren el producte y el seu nom a atres parts d’España, fentse popular el sustantiu. Significativament, chufer fon casi equivalent a valenciá. Segons Corominas: “del latín hordeata… parece ser un mozarabismo quizá de origen valenciano” (Corominas: DCECH, 3, p. 392). Les primeres documentacions d’horchata les trobem en el sigle XVIII, cuant Madrit está caramullat d’horchaters valencians, com deixaren testimoni tonadilles com “El valenciano y la petimetra” (BNM, Ms. 14. 063)

dos gots de (h)orchata” (3ª part del Coloqui de Tito y Sento, 1789)

cacahuet, bunyols, horchata” (La Donsayna, 1845)

horchata” (Font y Piris, T.: Dicc. valenciá. 1852)

sanc de (h)orchata de chufes” (Tordera: Un fill digne de Alacant, 1860)

un gotet d’horchata” (Liern, R. M. ª: Una broma de sabó, 1867)

dolsa… horchata” (BNM, Ms. Palanca, F.: En lo mercat, 1870)

¡aigua de sibá y d´horchata!” (Roig y Civera, A.: Els banys de les barraquetes, 1871)

aquell sinyorot panchut que prenía horchata en nyeules” (Colom: L´Avarisia, Castelló, 1874)

sinse contar les horchates” (Millás: Una agensia de criaes, 1874)

cuant a horchata vares convidar a aquelles” (Barreda: Taranyines, 1874)

a portar chufes pa fer horchata” (Colom, J.: Lo que fa la roba, Castelló, 1875)

tinc per sanc aigua d’horchata” (Escalante: El agüelo Cuc, 1877)

… y horchata de chufes” (Semanari El Bou Solt, 1877)

la sehua sanc convertida en horchata de chufes” (El Bou solt, 1877)

cuant se posá a vendre horchata…” (Llombart, C.: A Selestino, 1877)

sanc d’horchata” (Borrás, Vicent: El estudi d’un pintor, 1886)

ahon la horchata…” (Palanca y Roca, F.: La festa del Carme, 1888)

anémone y mos beurem un gotet de horchata” (Semanari Garrotá de sego, 22 de joliol de 1888)

dona més fret que cuant se veu horchata (Lladró, R.: A deshora de la nit, 1888)

que la horchata es bona pera…” (Semanari Garrotá de sego, Alacant, 5 de agost 1888)

si horchata haguera pres” (Barber y Ras: De Valencia al Grau, 1889)

nostra sanc s´ha tornat caldo d´olives u horchata de chufes” (Caps y senteners, 1892)

té la sanc de horchata” (Tafalla, Vicent: Un defensor de Melilla, Alacant, 1893)

fa la ralla / a l’horchata…/ que per l’horchata es mor” (Almanach de La Troná , 1908)

horchata, llimó, sivá, fresa…” (La Nova Traca, nº 1, 1894)

¡Chiquetes…, horchata y aigua sibá!” (La Traca, 8 de juny 1912)

donarli un gotet de horchata” (La Traca, 17 de febrer 1912)

y un bon got d’horchata” (El Motiló , 21 d’octubre 1894, p.4)

la nostra sanc s’ha tornat caldo d’olives u horchata de chufes” (Gadea: Pitos y flautes, 1914)

d’horchata que oferixen a crits” (Blasco Ibáñez, V.: Corpus valensiá, 1914)

yo soc socarrat, y no cal dir que me pirre per les traques…, per la música, per la horchata de chufes, per…” (Tormo, Enrique: El testament del retor, 1914)

més dreta que un fus,/… més fresca que la horchata” (Genovés, G.: Un grapaet, 1916)

sería millor que te begueres una horchata” (Gayano Luch, R.: Ni a l´infern, 1918)

han portat un grapat de palles pa la horchata de chufes” (El Tío Cuc, nº 202, Alacant, 1918)

horchata” (Fullana, Lluis: Voc. valenciá, 1921)

horchata de armela que fará el nebot (…) els músics no volen confitura ni horchata, diu que volen… rollets, horchata (…) els pobles de Alacant ¿Quíno se pareix més a la horchata? Orcheta” (El Tio Cuc, nº 82, 141; 2ª ep., n º 58, Alacant, 1916, 1917, 1924)

¡Che… com si fora una horchata!” (Barchino,P.: Dos pardalets una aguileta, 1921)

…plens d´horchata” (Haro, M.: ¡Hiá que tindre carácter!, 1925)

la convide a un got de vi / y a una horchata atarrosá” (La Chala, 2 d’octubre 1926)

¿Creus que tinc la sanc d’horchata?” (Meliá: El llenguache del tabaco, 1926)

tinc que ser més popular que la horchata” (Sanmartín, R.: La III Volta a Valensia, 1926)

horchata de chufes” (La Chala, 8 de maig 1926)

d’horchata(Calpe: Dins y fora, 1926)

un got d’horchata y la palleta” (La Chala, 25 de setembre 1926)

te convide a horchata (…) si vols ferte un quinset d’horchata” (Martí Orberá: Chent del día, 1927)

«com un got d’horchata» (Borrás Gallart, J.: Perfums de la vida, 1928)

refresquets… d´horchata” (S. Galiana y G. Polo: Rusafa, Bolsería, 1928)

¿Vols qu’et duga un got d’horchata?”(Serrano: La millor riquea, 1929)

aigua neu, horchata y aigua sivá” (Libret Foguera Ajuntament, Alacant, 1932)

Pare, dónem un chavo y me compraré horchata…—La horchata constipa els bronquios (…) ferme un got d’horchata” (Barchino: El cuquet del carinyo, 1932)

panisetes y cuallá… horchata” (Llibret de la Foguera R. Chapí, Alacant, 1942)

¿Quí vol chufes?… ¡Horchater!” (Arniches, C.: La divisa, 1903)

horchater” (Fullana, Lluis: Voc., 1921)

parlá un dia en l’horchatera” (Fambuena, J.: Fer les cartes, 1881)

la més primorosa horchatera” (Semanari Garrotá de sego, Alacant, 12 de agost de 1888)

estará, no cap ducte, parlant en les horchateres, sinse pensar…” (Chirivella.: Día de proba, 1912)

a tots mos alegraría acabar la horchatería” (Escalante: En una horchateria, 1869)

convidant a les chiques del Pelut en la horchatería” (Colom y Sales: L´Avarisia, Castelló, 1874, )

en horchatería… pera refrescarnos la sanc” (El Bou solt, 1877)

en varies horchateríes ahon refresca ella” (La Degollá , 2 de febrer 1890)

una horchatería nova” (El Cullerot, Alacant, 21 d’agost 1897)

en una horchatería de la fira” (La Traca, 20 de joliol 1912)

perque van a dur el chocolate de la horchatería” (Juliá, Serafí: Novio de Pascua. 1916)

les horchateríes” (La Traca, 25 de joliol 1912, p.4)

les horchateríes… y la horchata” (Blasco Ibáñez, V. : Corpus valensiá, 1914)

la horchata se fea atarrosá y en les horchateríes del Mercat…” (La Chala, 20 de noembre 1926, )

y horchateros que acudixen en taules” (Canyisaes, Monóver, 1908)

y els horchateros no mouen bulla” (Almanac de La Traca, 1914)

begudes de totes clases, desde la clásica horchateta de a chavo…” (publicitat d’un conegut bar en la última fulla del imprés, fora del text de Colom y Sales: El tío Canyaules, 1917)

¿t´has pres la horchateta, Onofre?” (Escalante: Fuchint de l´angula, 1891)

Aunque ofreciéramos infinitas páginas con testimonios de ‘horchata’ en valenciano, el fascismo expansionista catalán seguiría imponiendo el catalán ‘orxata‘, pues la anexión o ampliación de Cataluña hasta Orihuela se basa en la ansiada unidad de la lengua. Desgraciadamente, los empresarios de Alboraya3 seguirán rotulando ‘Orxateries‘ en lugar de ‘Horchateríes‘, mientras tengamos un gobierno de colaboracionistas que ofrece descuentos fiscales a quien se prostituye idiomáticamente con letreros en catalán, rechazando al valenciano.

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Las Fallas catalanizadas

Estamos en Fallas, y me produce asco y pena la presencia en las calles de Valencia de unos míseros carritos inspirados en los que vendían perritos calientes en el Bronx; aunque lo que me da más náusea es que, fingiendo ser tradicionales, buscan catalanizar al pueblo con la catalana “orxata”, acorde con la mayoría de rótulos falleros también catalanizados. Supongo que, tras ellos, estará alguna concesión municipal y la exigencia de que exhiban la lengua de Pompeu Fabra. Arrastramos esta lacra desde tiempos del hipócrita PP, pues los del PSOE y Compromís no ocultan que son miserables colaboracionistas de la extrema derecha catalana, la que ansía devorar el desvertebrado Reino de Valencia. Si tuvieramos un gobierno honrado y valiente, toda la gentuza que vive de la catalanización debería acabar en los juzgados y, después de restituir lo ganado por prevaricar, a barrer calles… o celdas de tenebrosos establecimientos de alta seguridad, donde si se les cae el jabón en las duchas les hacen un monasteri de Montserrat.


1Corominas: DCECH, III, p.392)

2El hortera, escrito sin h- en el ms., era el aprendiz o joven empleado de zapaterías, tiendas de ropa, etc.

3 Alboraya –la grafía en /y/ griega (del árabe al-buráyja, ‘la torreta’), es tan antigua como el origen del valenciano, de donde la tomó el castellano. El topónimo ‘Alboraya’ aparece en el Repartiment (a. 1238) y otros docs. desde el siglo XIII (Cabanes: Doc. top., 1981, p.171) “Alboraya, en documentos de los años 1257, 1258, y otros similares que ofrece Sanchis Sivera desde el 1238” (Corominas: Onomasticon, p.90). La extrema derecha catalanista de la Generalitat, con sus millonarios colaboracionistas, sólo permite la grafía catalana ‘Alboraia’.


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